Eugenio Ibarzabal, amplía el equipo TÚinnovas

EUGENIO IBARZABAL   (biografía)

Damos la bienvenida a Eugenio Ibarzabal como nuevo miembro del Equipo de expertos de TÚinnovas. Su trayectoria de vida personal y profesional hacen que sea un gran honor tenerlo cerca de nosotros. Es un “faro” humano y, por ello, quienes se acercan a él reciben un haz de luz que sólo puede ayudarles a ser mejores personas.

Le hemos hecho una pequeña entrevista, como aperitivo para que le conozcáis, aquellos que aún no tenéis la fortuna.

1- Eugenio Ibarzabal, para algunos eres un entrañable amigo desde hace mucho tiempo. Para quienes no te conocen, ¿qué tesoros encierras que te gusta compartir con las personas que te leen y escuchan?
EUGENIO: Me gusta caminar y me gusta escuchar, y si se pueden combinar ambas cosas me siento rozando el cielo.
2- Tu carrera profesional se ha forjado en diferentes ámbitos y en contacto con diversos sectores: educativo, ayuntamientos, congregaciones religiosas, jueces y empresas. ¿Qué tenemos en común las personas como fortalezas y como debilidades?
EUGENIO: Casi todo. Cuando entraba en una organización nueva, el cliente correspondiente me decía siempre aquello de “lo nuestro es muy especial”. Y de inmediato comenzaba a explicarlo. Yo callaba. Pero resulta que de especial tenía poco. Es verdad que los procesos de trabajo son distintos en un colegio, en una parroquia o en el departamento de ventas de una empresa. Pero, a la postre, son personas relacionándose con otras personas, y con el ego sobresaliendo en buena parte de ellas. Digan lo que digan, en muchos casos no es un problema de recursos, sino de simplificar las cosas, escuchar y pensar, por una vez, un poco en los demás.
3- Tienes una mirada positiva; recuerdo el título de uno de tus libros: “Piensa bien y acertarás”. ¿Qué otros paradigmas has llegado a ver que debemos cambiar para buscar soluciones y no complicaciones en la vida?
EUGENIOPensar que no somos una ola separada, sino que formamos parte de un mar. Echar la mirada atrás y observar que ya ni nos acordamos de cuáles eran los problemas que hace una semana decíamos que nos agobiaban. Salirse por una santa vez de nosotros mismos y abrirnos a la naturaleza y a los demás. Y, sobre todo, hacer lo que toca, nos guste o no, porque si hiciéramos eso que decimos a nuestros hijos que
tienen que hacer, se arreglaría casi todo.
4- Para finalizar y como aportación desde una de tus especialidades: ¿nos puedes dar alguna receta para mejorar las relaciones humanas a través de la escucha?
EUGENIOEscuchar es como perdonar: todos decimos que hay que perdonar, pero la pregunta es cómo. Sin embargo, escuchar es más sencillo que perdonar. Aprender a escuchar es, en buena parte, aprender a callar y mantenerse en silencio ante los demás. Aprender a escuchar puede cambiar tu vida. A mí al menos me la ha cambiado varias veces. 
GRACIAS, EUGENIO.